5 tips para comprarte un par de zapatillas para entrenar

5 tips a tener en cuenta para comprarte un par de zapatillas para entrenar

Hace 25 años, todos los que practicábamos deporte, podíamos elegir entre cuatro o cinco tipos de zapatillas deportivas. Eso era lo que había. Hoy, podemos elegir el calzado en función del deporte que vamos a realizar, cada marca tiene varios modelos para un deporte especifico, con lo que el factor estético, entra en juego, y también podemos elegir un modelo para cada tipo de pie.
En definitiva, que tenemos una amplia gama donde elegir.

El problema surge cuando el calzado deportivo no se abrocha, se abrocha mal, flojo, con la lengüeta torcida llegando a provocar desplazamientos involuntarios de la planta del pie en el interior de la zapatilla, pudiendo provocar la rotura o despegamiento de la fascia plantar o dorsal y descolocamiento de tendones, lesiones en los ligamentos  y los famosos esguinces de tobillo.

Entrando un poco en materia técnica, cuando se hace ejercicio, las cargas mecánicas que se originan, van a incidir directamente sobre el pie, y si la intensidad del ejercicio es muy alta, estás cargas pueden llegar a originar lesiones. Un calzado bien elegido, nos va a ayudar a evitar que se produzcan.

CRITERIO PARA LA ELECCIÓN DEL CALZADO APROPIADO

1º ELECCIÓN DEL DEPORTE :
Como comentábamos más arriba, hay zapatillas especificas para cada actividad física. Por ejemplo, en la carrera continua, el talón soporta tres veces el peso del cuerpo en cada apoyo, de manera que un calzado con amortiguación, será el tipo ideal.
Algunas marcas deportivas utilizan las cámaras de aire o de gel así como materiales viscoelásticos que proporcionan una amortiguación extra, pero tampoco hay que pasarse con esto, ya que si estamos demasiado amortiguados, no tendremos una sensación y percepción buena de por donde pisamos. Hay que fijarse sobre todo, en el tipo de suelo que vas a pisar con las zapatillas. Y… Ojo! La zapatillas “Casual” con estilo deportivo están pensadas para ir de paseo, pero no para hacer deporte.
2º ELECCIÓN DE TIPO:
Los pies, son todos diferentes: podés tener Pie Griego (Donde el dedo índice es el más largo del pie) o Pie Egipcio (donde el dedo gordo es el más largo del pie); Pie Pronador (con predisposición a exagerar el movimiento de inclinación hacia dentro de los tobillos); Pie Supinador ( tobillo que presenta respecto a la pierna, una posición arqueada hacia afuera).
Además, el que va a llevar la zapatilla, puede ser hombre; mujer (mayor movilidad articular y elasticidad, así como pies más estrechos y pequeños); niño (que están creciendo y habrá que dejar algo más de espacio para evitar compresiones), puede medir o pesar cualquier cosa, y éstos son datos a tener en cuenta.

La suela es muy importante, ya que en terrenos naturales elegiremos suelas con surcos profundos que permitan que la materia ( esperemos que sea tierra) que pisemos pueda evacuarse correctamente; en asfalto, madera o materiales sintéticos , los surcos pueden ser menos profundos, y en campos de hierba o similar, los tacos (de goma o aluminio) son lo más recomendable.

3º PRECIO DE LA ZAPATILLA:
Hay que contar con un presupuesto, aunque a la hora de elegir, es mejor gastar más en las zapatillas, que en el resto del atuendo.

4º LA ESTÉTICA:
Esto va a depender del gusto de cada uno.
La caña (altura en el talón) depende del tipo de deporte y estado del tobillo. La caña alta, es para la práctica de basket, porque protege de los esguinces, pero a cambio limita la movilidad del tobillo e incide negativamente sobre el rendimiento.

5º POR ÚLTIMO:
Cuanto más suave y con menos costuras tenga en el interior, menos abrasiones o rozaduras vamos a tener.
La base donde va el talón, debe ser suficientemente amplia y con amortiguación para el impacto.
La suela, que debe ser lo bastante blanda como para que agarre y lo bastante dura, como para que no vayamos dejando “pedazos de zapatilla” en el piso.
Probá las zapas con la media que habitualmente usamos para hacer deporte, y tratá de probar también medio talle más para comprobar comodidad y que el talón esté bien calzado, que el dedo gordo no se apoye en los demás y que éstos se pueden mover.
Una vez comprobado todo y satisfechas todas nuestras exigencias, tenemos el calzado apropiado. Abrochate bien!! Este abrochamiento, debe quedar situado sobre el empeine, para evitar que el aumento del volumen del pie con el ejercicio, lesiones los tendones superficiales de la zona, además debe ser firme, pero no impedir la correcta circulación sanguínea.

Ahora si, listos para entrenar!